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La lipoinyección facial: una alternativa confiable para retrasar el paso del tiempo en tu rostro

La lipoinyección facial: una alternativa confiable para retrasar el paso del tiempo en tu rostro
30 abril, 2019 Ximena Angarita

Con el paso de los años la elasticidad de la piel se ve seriamente comprometida a consecuencia de la perdida progresiva de colágeno y elastina, principales estructuras de soporte celular que brindan consistencia a los tejidos dérmicos permitiéndoles recobrarse de los diversos daños ocasionados por la exposición prolongada a los factores ambientales.

Diferentes han sido los avances implementados recientemente en el campo de la medicina estética que permiten revertir los signos aparentes del envejecimiento desencadenados por el deterioro de las proteínas de soporte anteriormente mencionadas; sin embargo uno de los factores que más a despertado curiosidad entre los especialistas es la pérdida de tejidos grasos en las áreas que componen el contorno facial, desencadenando la aparición prematura de los notables indicadores del envejecimiento.

Es así como se han desarrollado técnicas de relleno facial alternativas que trascienden y complementan el uso del acostumbrado ácido hialurónico o la hidroxipatita de calcio, orientadas a recomponer los contornos faciales para lucir un rostro radiante de manera natural y duradera; la lipoinyección facial es una de las alternativas especializadas más recientes en el campo cosmético que suma un número creciente de adeptos alrededor del mundo por sus notables ventajas en la mejora del soporte subcutáneo en comparación con los métodos antienvejecimiento tradicionales.

Reconocida principalmente por su efectividad en la reducción de los márgenes de rechazo del material biológico implantado, la lipotransferencia de tejidos grasos revierte notablemente la flacidez del rostro al redensificar los tejidos subcutáneos de soporte, restableciendo la tonicidad de la piel sin presentar contraindicación alguna.

Este método cumple con una multiplicidad de propósitos estéticos, siendo una de las técnicas antiaging de mayor aceptación por sus resultados comprobados en la restauración de la tonicidad facial. Entre sus propiedades funcionales destaco las siguientes:

– Restaurar la luminosidad, elasticidad y nutrición de la piel, al recomponer los tejidos de soporte subcutáneo.

– Rejuvenecer el contorno facial por medio de la recomposición de los volúmenes perdidos con el paso de los años; postergando varios años la necesidad de someterse a un lifting facial.

– Los tejidos grasos implantados en el rostro suelen emplearse en técnicas quirúrgicas reconstructivas para tratar casos agravados de asimetrías faciales ocasionadas por defectos congénitos y eventos postraumáticos.

– La grasa dispone de células madre y factores de crecimiento que al ser biológicamente compatibles con el receptor, suele inducir una regeneración óptima de los tejidos intervenidos.

Los tejidos grasos implantados son cuidadosamente extraídos del propio paciente, pasando por un exhaustivo proceso de filtrado y centrifugado que asegura la preservación del material biológico en óptimas condiciones previamente a su transferencia definitiva a la zona receptora. Aunque entre el 20% y el 30% de la grasa implantada en el rostro es reabsorbida por el cuerpo, la mayoría de los tejidos se conservan intactos a lo largo del tiempo principalmente al ser ubicados en áreas de baja movilidad. Basada en mi experiencia, recomiendo programar aplicaciones repetidas con intervalos de mínimo 3 meses para mejorar los resultados.

Tras la intervención, es natural que se presente un leve enrojecimiento en las regiones intervenidas que desaparecerá en tres o cuatro días. El proceso es ambulatorio razón por la cual el paciente puede retomar sus actividades cotidianas sin mayor reparo, aunque se recomienda especialmente no ejercer presión alguna sobre las zonas intervenidas almenos durante el primer mes, dando tiempo al cuerpo de completar la integración biológica de los tejidos implantados.

En casos especiales, esta técnica suele complementarse con algún procedimiento quirúrgico adicional para maximizar el rejuvenecimiento estético; principalmente se implementan el lifting facial y la blefaroplastia destinados a maximizar la naturalidad de los resultados alcanzados y armonizar en conjunto las facciones del rostro intervenidas. Recuerda siempre atender a las recomendaciones de tu especialista de confianza, quien en todo momento brindará acompañamiento pormenorizado durante y después de la intervención para garantizar una recuperación exitosa.

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